Manipulación Religiosa.
El 21 de mayo fue para mí un día normal, era un sábado para estar en casa y descansar. Pero si llamó mi atención la importante cantidad de comentarios en las redes sociales acerca de la profecía del fin del mundo sostenida para ese día por parte de Family Radio. Un medio televisivo realizó en días anteriores una entrevista a dos ministros cristianos sobre el mismo tema que también me llamó la atención. Los comentarios al respecto al rededor de esos días, y casi sin excepción, giraron en torno a la falsedad de la profecía y de lo ridículo de sus pretensiones. Me fue difícil encontrar un comentario serio sobre el asunto, casi todos utilizaron la burla como recurso ridiculizando a este movimiento de una u otra manera. Yo tampoco creía que el fin del mundo sería ese día, ya que tengo una interpretación de la profecía y el movimiento profético que no es compatible con ese tipo de interpretaciones de la Escritura y las visiones fatalistas del mundo que la acompañan. Pero comentamos con mi esposa que no era necesario irrespetar tanto las interpretaciones de los demás, por disparatadas o interesadas que estas sean. La Palabra nos manda a presentar defensa de la fe que profesamos “con mansedumbre y reverencia” ( 1 P 3:15), y no fue de mi agrado lo que estaba sucediendo.
Hablando posteriormente con un académico a quien respeto mucho, lamenté que no hubo alguien cristiano en la TV con la capacidad de explicar cual es la visión del mundo que esta detrás de esos movimientos milenaristas, que señalara que sucesos similares al que nos ocupa aquí se han dado muchas veces en la historia, y que quizás no seria la última vez que se diera. Alguien que nos advirtiera a que tipo de teología responden esas posiciones, o en todo caso, el porque estas tienen adeptos aun en este tiempo. De haber tenido ese tipo de discurso sobre el caso de Family Radio, hubiésemos reflexionado y aprendido mucho sobre nuestra propia manera de ver la vida y sobre nuestra teología, en lugar de tener una posición irrespetuosa y triunfalista. Y digo triunfalista porque para muchos lo que quedó demostrado es que Family Radio es un movimiento impostor y que nosotros tenemos la verdad, cualquiera que sea nuestra posición en ese tema.
La semana inició y el 21 de mayo había quedado atrás, pero este día miércoles 25 de mayo fui sorprendido por una columna editorial en un periódico local que me sacudió la mente. A mi juicio este fue escrito por una persona que normalmente emite juicios desapasionados, y que ilustra mucho a la opinión pública. El editorial tiene el mismo nombre que este artículo mío que ahora tu mismo lees, porque yo lo tomé de allí. Se refiere el editorialista a la profecía del 21 de mayo, pero no sólo a ella, sino a la manipulación religiosa que él considera se da en muchas Iglesias al presente. La verdad debo confesar que comparto buena cantidad, sino todos los conceptos expresados en ese editorial. Después de leerlo me pareció que hay mucha doble moral en nuestras iglesias. Digo esto porque soy testigo de “palabras proféticas” que si bien no anuncian el fin del mundo, domingo a domingo, y desde los púlpitos, ofrecen negocios nuevos y deudas que se pagan como consecuencia de una ofrenda. También he escuchado declarar que los asistentes a determinada reunión o culto han sido llamados a ser grandes empresarios y a tener posiciones de preeminencia económica y que están en el lugar correcto, destinado ese lugar a ser semillero de gente rica y próspera. Muchas veces estas ofertas se han dado, quizas no con fechas definida, pero si en marcos señalados de tiempo.
Pero también he visto la frustración de muchos creyentes, cuando semana tras semana, año tras año, lo que se les ha “profetizado” no llega. También he escuchado todo tipo de justificaciones a esto. Cosas tales como que “no se ha creído lo suficiente” en la promesa, o porque “no es el tiempo”, o porque “hay un próposito en demorarlo”. También he visto la frustración de muchos cuando las cosas no suceden como se les dijo y esperaban, su debilitamiento en la fe, y en el peor de los casos su alejamiento de toda relación con Dios y la Iglesia. No quiero desacreditar al ministerio Profético, por el cual siento profundo respeto, ni soy yo el llamado a juzgar el ministerio de nadie. Solo quiero que reflexiones en el hecho de que demasiado a menudo, aquello que los creyentes han ridiculizado del movimiento de Family Radio, esta pasando de manera similar en la Iglesia evangélica. Llámese teología de la prosperidad o ministerio profético, considero que muchos de nosotros debemos revisar nuestra teología, especialmente aquellos que tenemos la gran responsabilidad de llevar Palabra de Dios a un pueblo en necesidad. Debemos rectificar y proclamar las buenas nuevas de Jesús de una manera mas apegada al mensaje bíblico. Jesús vino a anunciar el Reino de Dios, un Reino que no es comida ni bebida, sino Justicia, paz y gozo en el Espíritu. Debe llevarnos a conducir las esperanzas del pueblo de Dios de una manera responsable, que establezca que lo primero es el Reino de Dios y su Justicia, y todo lo demás es añadidura.
Por ahora no me resta mas que invitarte reconocer el buen grado de veracidad de ese editorial cuando dice: “Ojalá la fallida profecía ayude a muchos a empezar a cimentar una fe más auténtica.”
Luis R Huezo Mixco.
Es Director de Ministerio Kainos, el cual ha sido creado como un espacio de oportunidad para Renovar la Mente Cristiana. Al presente tiene casi 25 áños de ministerio cristiano evangélico.